John Cheever, rey de la fiesta


Un amigo americano, profesor en un taller de creación literaria de Nueva York, me contó lo siguiente. “En los años ochenta, cuando por suerte quedó atrás la influencia de Jack Kerouac, todos los estudiantes querían escribir cuentos como J.D. Salinger, llenos de jóvenes superdotados y acomplejados por el mundo. En los noventa el modelo cambió y, hasta hoy, los aprendices de narrador suelen imitar a Raymond Carver, ese estilo suyo tan a la intemperie. Sin embargo, los mejores alumnos siempre acaban siguiendo la estela de John Cheever”. Sin menospreciar a los otros modelos, él representa como nadie la tradición del cuento americano.
Quienes no conozcan su obra deberían leer el monumento que acaba de publicar en catalán Proa: el volumen Contes, que reúne 61 narraciones escogidas por el propio autor (la versión española, en dos volúmenes, la publicó Emecé hará un par de años).
Son historias que rastrean las costumbres de la clase media alta de Estados Unidos -la más lectora- y nos descubren que la miseria moral, el combate entre el deseo y la frustración amorosa, no es exclusiva de ningún grupo social. Sus personajes beben, fuman, gritan, lloran. Viven en los suburbios acomodados y trabajan en la ciudad; veranean junto al mar, en casas como las que pintaba Edward Hopper; viajan a Italia y se sienten tentados de quedarse allí para siempre; van a las fiestas de sus amigos y son los últimos en marcharse.
Cada uno de estos cuentos es una pura demostración de talento narrativo. El pasado jueves, en su sección literaria de Els matins de Catalunya Ràdio, Màrius Serra recomendaba el libro y escogía una de las narraciones como su preferida: La bella lingua. Yo voy a proponer otra. Además del clásico El nedador, yo me quedo con Les cases de la costa, donde una familia alquila una casa en la playa y poco a poco se siente poseída por los anteriores inquilinos, un matrimonio en crisis. El nuevo habitante no para de encontrar botellas de whisky vacías, escondidas dentro del piano, y su mujer despierta en medio de la noche para gritar: “¿Por qué han vuelto? ¿Qué se han dejado?”. Su suerte está echada. Y la nuestra, como lectores, también.

Jordi Punti

El Periódico de Catalunya

6 de octubre, 2007

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6 pensamientos en “John Cheever, rey de la fiesta

  1. Pingback: ¿Cuentos Completos, incompletos? « El ladrón de Shady Hill

  2. Hola, he conocido la existencia de tu blog hace poco tiempo y me gustaría decir que es maravilloso encontrar a alguien que le guste John Cheever tanto como a mí. Muchas gracias. Sólo una cosa más, estoy leyendo las entrevistas que publicó The Paris Review en su momento y que el Aleph Editores ha tenido a bien traducir. Son charlas con escritores contemporáneos (en el momento de la conversación) muy interesantes y jugosas. Entre ellas está una con Cheever que es sumamente esclarecedora para entender un poquito más el complejo mundo interior del escritor. Un abrazo.

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